10 de Enero 2004

Espirales de humo

Tal vez haya cosas que no existan para ser explicadas con palabras.
Esos trances, estados del alma, en que todo se une.

Paz. No sé, no se me ocurre otra palabra mejor. En medio del más absoluto de los kaos, elevándote, se puede llegar a sentir una paz del alma infinita; siendo incapaz de contenerse a sí misma, produciéndote incluso lágrimas, siendo x unos instantes...bendita, eterna.
Es en esos momentos que sé que existe Dios. Allí arriba, en alguna parte del cielo, que mis ojos observaban absortos, inmóviles, porque no les hacia falta desplazarse. El paisaje lo envolvía todo, la música lejanamente distante, los pensamientos, flotando...flotando x encima de mi espíritu, de las nubes rojas en un crepúsculo radiantemente azur, de toda razón y todo sentido de la existencia.

¿Místico? sí. Mi alma pugna x levantarse de sus cenizas, y en su intento, arrastra todas las luces que encuentra a su paso, todo lo que va sintiendo en su camino, que es bastante, y bastante bello.
Cuánta belleza hay en el mundo, Dios. Cuánta belleza. A veces creo que va a partírseme el corazón.
Entiendo, entiendo. Quizás sólo yo sepa el profundo significado de esas palabras, pero eso forma parte de la curación de mi alma, de la comprensión.

No dejo de hacerme preguntas, no. Sigo preguntando x ella a las estrellas, haciendo cábalas sobre los sentidos que hay a mi alrededor, recordando y soñando. Todo forma parte...de todo, de la vida, que realmente está perfectamente diseñada, aunque esa no sea la palabra ni tan siquiera el término. Creo que a veces descubres que las dificultades que tanto has odiado te han enseñado mucho...en realidad tanto, y de otra forma no hubieras aprendido, no hubieras visto tanto...al aclarársete los ojos, al haber encontrado nuevas puertas y ventanas abiertas.

Sí, somos humanos. Soy humana y x tanto, a veces pronuncio nombres, a veces tiemblo. La ventana está abierta, quiero sentir el frescor del aire de ésta noche templada, en que sigo viendo horizontes nuevos. En que sigo deseando con todo mi ser viajar, conducir un coche e ir a cualquier parte, diluirme en la Naturaleza sea aquí o en un distante continente, impregnarme de humanidad, de vida. Quiero vencer mis miedos. Quiero vencerme. Quiero vivir.
Y una hora atrás de estas líneas, me he tumbado bocarriba en la terraza sobre el tejado, de cara a las estrellas, dibujándolas con un dedo, recordándola también a ella sí, preguntando dónde estará, imaginando que las bocanadas del cigarro adquirían formas fantásticas, cerrando los ojos con un cenicero encima del estómago y los brazos abiertos escuchando el silencio, soñando todavía despierta...y entre mis pensamientos, sobre mí, espirales de humo alejándose.

carretera.jpg

Escrito por Atlanthis.....10 de Enero 2004 a las 09:42 PM
Comentarios

Es realmente hermoso lo que escribes. Me gusta saber que has encontrado ese estado. Yo te comprendo en parte. No creo que nadie pueda hacerlo por completo. La mistica es algo complicado... Como dices, quiza no está hecho para ser expresado en palabras.
Besos

Escrito por sola a las 10 de Enero 2004 a las 09:55 PM

Me alegra que abras ventanas hacia dentro y hacia fuera. Es la manera de hacer que corra el aire, que nos refresque, que nos haga sentir vivos, porque la vida es un regalo.

Luego nosotros estamos aquí para devolver al mundo otros regalos a cambio.

Una sonrisa por ejemplo. :)

Un abrazo.

Escrito por Sui Generis a las 11 de Enero 2004 a las 03:23 AM
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